Las tradiciones, extrañas o no, son parte de la cultura y creencias de cada lugar.

En la ciudad Maravillosa hay tradiciones arraigadas en familias paceñas, tradiciones que mezclan lo místico ancestral con lo religioso, lo mítico con la realidad, la creencia popular con los deseos cumplidos mediante ofrendas, sacrificios o promesas.

Las calaveras protectoras o ñatitas, son osamentas de cabezas humanas, a las que se les prende velas, se las cuida y se les pide su protección, además se espera que ellas puedan interceder en favor de la familia en el más allá.

La Ch’alla, es un rito mediante el cual se ofrece a la Pachamama (Madre Tierra) una mesa o apxata con dulces, lanas, papeles de colores, vino, alcohol, flores, y en muchos casos el feto de una llama, para agradecer todo lo que nos brinda, esto se hace generalmente el martes de Carnaval, sin embargo, el ritual también se repite en construcciones y en compras de terrenos o carros. La mesa debe ser enterrada.

El primer viernes de cada mes, se hace la K’oa, un acto en agradecimiento a la Pachamama, así ella bendice nuestros bienes materiales, también se la utiliza para hacer limpias de casas generalmente en agosto. En este ritual se quema incienso y otros materiales sobre un brasero y se va ahumando cuarto por cuarto, o el lugar escogido.

El 24 de enero hay una fiesta que se denomina Alasita, la traducción sería «cómprame». La tradición dice que ese día, al medio día exactamente, hay que comprar objetos en miniatura que son anhelados por las personas, posteriormente se los hace bendecir con un sacerdote o un yatiri, así hacer realidad los deseos de tener una nueva casa, auto, título profesional, etc. El encargado de que todo esto sea posible es El Ekeko, considerado el Rey de la Abundancia

Es inevitable ver en todas ellas el mestizaje de nuestras costumbres.

¿Quieres saber de nuestros cursos?

/*despliega menu*/